Preparate para volver a clases

Lo primero es bajar la ansiedad. Seguro estás como histérica y obvio que tenés motivos, pero también tenés tiempo, así que es hora de que, de a poco, vayas organizando tu vida para que marzo no sea un caos total. Nosotras te ayudamos.

¡ORGANIZATE!
Comprá todos los útiles escolares que necesites. Un buen tip es que están más baratos cuando se abre la temporada de zafra, y encontrás todo junto en un mismo lugar. A fines de febrero ya podés ir y hallar todo sin tanta locura como en marzo.

SACATE LAS DUDAS
Si te cambiaste de colegio o liceo, o pasaste del cole al liceo, está buenísimo que puedas ir y conocer el edificio. En febrero están todos abiertos y podés deambular tranquila, saber dónde están los baños, el recreo, si hay sala de lectura, y tal vez hasta ya sepas qué salón te toca. Todo eso va a quitarte dudas y darte tranquilidad.

HABLÁ CON ALGUNA AMIGA
Tenés miedo a que te vaya mal, que no puedas con el estudio, que sea súper difícil. Tranquila. Es normal que sientas todo eso. Lo mejor es que puedas charlar con alguna amiga mayor que vos, o tal vez alguna conocida que ya haya estado en la clase a la que vas a ir para que te cuente sobre el programa y los ritmos de estudio. Más que nada si pasás de la escuela al liceo, que es cuando más dudas tenés.

APRONTÁ TU DORMITORIO
Seguro vas a tener que estudiar un montón, y nada mejor que tu dormitorio esté también preparado para esa actividad. Asegurate de que:
1.Tengas buena luz. Si no tenés luz natural, es importante que tengas luz artificial suficiente para que no se te canse la vista.
2.Mantené tu escritorio o mesa de estudio prolija. Eso disminuye la tensión.
3.Colgá un calendario en una pared, donde vas a anotar detalles importantes como pruebas, escritos, parciales y demás.

Prepará tu mente y tu cuerpo
Comenzá a ponerte el despertador unos días antes del comienzo de clases para ir preparando tu mente y tu cuerpo a la nueva rutina post-vacaciones.
1.Recordá que un buen desayuno es fundamental para arrancar el día con muchísima energía y que tu cerebro absorba mayor información. Está comprobado que los estudiantes que desayunaron bien, están mucho más alertas y receptivos que los que salieron a las corridas sin nada en la panza.
2.Acostate más temprano. Necesitás por lo menos 8 horas de sueño para poder estar bien concentrada. Un estudio reciente encontró que los alumnos que durmieron lo suficiente antes de un examen de matemáticas resolvieron tres veces más los problemas que se plantearon, que aquellos que se quedaron hasta tarde la noche anterior. ¡Tomalo en cuenta!

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