Taylor apuesta todo al pop

Después de ocho años en los que estuvo asociada básicamente con la música country, si bien con significativos éxitos en sus incursiones hacia el pop, 1989 es el primer álbum definitivamente pop de esta artista de 24 años de edad. No hay bajos, ni violines ni guitarras de pedal ni gangueos. Y trae un aspecto totalmente nuevo para acompañarlo.

Es más MTV que el canal de country y, asegura Swift, mucho más fiel a lo que ella quiere ser como artista por el momento. "Nunca me había emocionado tanto con el lanzamiento de algún disco", afirma Swift exultante, hablando por teléfono desde Nashvi-lle. "Este álbum se hizo total y completamente conforme a mis propios términos, sin que nadie más opinara, sin que intervinieran los intereses de alguien más. No sentí que tuviera que pensar mucho en la dirección de la música".

"Anteriormente me había esforzado por mantener un punto de apoyo en los dos géneros," continúa, "pe- ro esta vez solo tuve que pensar en uno, lo que creativamen- te fue un alivio pues fue bastante agradable ser honesta con lo que estaba haciendo y empezar de nuevo en otro género."

Difícilmente podría decirse que Swift es ajena al mundo pop, por supuesto. Los tres últimos discos de esta ganadora de siete premios Grammy han debutado en el primer lugar de las 200 de Billboard, así como en las tablas de música country. Se ha apuntado 20 éxitos entre los primeros 20 de los 100 de Billboard. Y Shake It Off, el primer sencillo de 1989, la puso en la primera posición por segunda ocasión. También ha incursionado en otros géneros mediante colaboraciones, por ejemplo con su exnovio John Mayer en Half of My Heart (2009), con Boys Like Girls en Two Is Better Than One (2009) y con B.o.B. en Both of Us (2012).

Y por supuesto, en cualquiera de sus fastuosos conciertos en estadios llenos a reventar, Swift se presenta ante una multitud que también hubiera podido asistir a ver a One Direction.

La semilla de la transición completa de Swift al pop, sin embargo, se plantó en Red (2012), su disco anterior.

"Cuando me preguntaban cuál era mi canción favorita de Red, yo siempre respondía sin vacilar I Knew You Were Trouble," afirma. "Mis propias preferencias como que gravitaban hacia la sensibilidad y la producción pop. Así que cuando llegué al estudio a empezar este álbum, quise que fuera totalmente diferente de cualquier cosa que hubiera hecho antes", agrega Swift. "Y no fue sino hasta después de un año cuando admití ante mí misma, y ante todos los demás integrantes de mi equipo, que este era un álbum pop. No podíamos llamarlo country. Eso hubiera sido lo más falso que hubiera podido hacer y, por respeto a la industria musical y a una ciudad musical a la que adoro, tuve que ser muy honesta con esto."

Ser franca y directa acerca de su transición parece haber calmado la reacción del mundo de la música country. "Ellos sabían que fueron ellos los que me trajeron a la fiesta", señala Swift, "y sabían que yo estaba bien consciente de eso. Y francamente no he tenido la experiencia de que alguien se haya molestado". "Creo que el hecho de haber sido muy honesta y no tener remordimientos al respecto ayudó a que la gente entendiera que no estaba tratando de tomarle el pelo", continúa. "No estoy suponiendo que puedo pintar la pared de azul y decirles que es verde. Creo que simplemente ser directa con la gente a la que queremos es la forma más honesta de conducirme en la vida y de tomar mis decisiones."

Aunque el álbum representa un territorio desconocido, la experiencia de hacerlo no lo fue. Swift volvió a hacer equipo con los productores suecos Max Martin ?el productor ejecutivo de 1989 junto con Swift? y Shellback, con quien trabajó en I Knew You Were Trouble y otras dos canciones en Red. También trajo al creador de éxitos pop Ryan Tedder, que está en todas partes, así como a Jack Antonoff de Fun, que es el novio de Lena Dunham, creadora de la serie Girls y una de las amigas más cercanas de Swift.

"No hubo una gran discusión de estrategia sobre este álbum", declara Swift. "Solo tratamos de recopilar tantas canciones buenas como pudiéramos componer y concentrarnos en lograr un sonido que fuera muy cohe-rente y muy característico de este disco. Así fue como enfocamos las cosas."

Aun así el proceso fue un poco más relajado que antes.

"Cuando se hace un álbum pop se puede hacer un buen gancho con muchos elementos que no pude aprovechar anteriormente. Eso para mí como compositora fue muy emocionante. Puedo gritar, hablar o susurrar y cualquiera de esas cosas, si está bien hecha, puede ser un gancho."

Citando influencias de Peter Gabriel, Annie Lennox, Madonna y Sinead OConnor, Swift reveló que buena parte de 1989 "nos recuerda a sonidos del pop de los ochenta, con los que yo estaba muy obsesionada, como el pop sintético de los ochenta. Se pueden escuchar unos esbozos de eso en este álbum, que en cierto modo lo ligan con el hecho de que su título sea 1989".

"Yo estoy fascinada con la actitud que parecen tener los últimos años de los ochenta, cuando en la música pop todo el mundo parecía estar corriendo esos riesgos y siendo muy creativos por el simple gusto de ser creativo", agrega. "Todos parecían estar reinventándose a sí mismos, corriendo grandes riesgos y poniendo en entredicho su arte, tanto en la moda como en la música".

Canciones menos centradas en los chicos
El nuevo álbum está notablemente desprovisto de lo que fue una constante en los trabajos anteriores de Swift: canciones sobre su vida romántica. Después de años de escribir canciones que eran consideradas como comentarios apenas velados sobre sus relaciones con personas tan conocidas como Mayer, Joe Jonas de los Jonas Brothers, Harry Styles de One Direction y los actores Jake Gyllenhaal y Taylor Lautner, las canciones de 1989 están menos "centradas en los chicos", como dice ella.

"No creo que nadie de mi vida del pasado o del presente vaya a molestarse con este disco", declaró. Pero la música sigue siendo algo personal. Shake It Off, por ejemplo, habla de "cómo me enfrento a las críticas, los chismes, las humillaciones y todas esas cosas que antes me demolían".

"Hace unos años saqué una canción llamada Mean (2010)", afirma, "y la hice desde la perspectiva de ¿por qué me molestan? ¿Por qué me critican? ¿Por qué no puedo hacer nada bien según ustedes? ¿Por qué? Y eso salió de un lugar digamos que medio derrotista". "Avanzamos rápidamente unos cuantos años", continúa Swift, "y Shake It Off es algo así como ¿sabes qué? Si te molesta e irrita que yo sea como soy, voy a seguir siendo yo misma. Y voy a pasarla mejor que tú, así que no me importa". "Ahora lidio con estas cosas más bien riéndome de ellas." Junto con el nuevo sonido de 1989, Swift tiene también un nuevo aspecto y luce un peinado más corto y ropa más vistosa.

Fuente: El País digital

Anterior:

Gwen Stefani estrenó video

Siguiente:

Mirá el video de Ed Sheeran

Noticias relacionadas

Deja un comentario