Hacé tu propio terrario

Los terrarios están de moda y ¡nos encantan! La principal ventaja de estos mini jardines es que son transportables y, por si fuera poco, minimizan el riesgo de alergias. Además son reee lindos para regalar ¡Animate a armar uno! 

¿Qué necesitás? 

  • Recipiente de vidrio transparente. Entre los que podés elegir hay frascos, vasos tipo globo, pecera en desuso y demás 
  • Tierra abonada y algo de carbón 
  • Piedritas decorativas 
  • Musgo 
  • Plantas (mejor tener varios tamaños, hojas y tonalidades diferentes) 
  • Algún muñequito o algo decorativo que te guste agregarle ¡para que te quede más personalizado todavía! 

Procedimiento: 

  • Lo primero es limpiar muy bien el recipiente. Acordate, éste filtrará la luz y creará la atmósfera de invernadero que caracteriza a los terrariums. 
  • Después, echá una capa de gravilla (piedritas), la cual funcionará como drenaje. Sobre esta, añadí una capa de musgo. Extendelo bien hasta abarcar toda el área. De esta manera, se controlarán las filtraciones. 
  • Es el turno de la capa de tierra. Intentá que tapen las raíces de las plantas que irán creciendo en el fondo. En este punto, podés utilizar alguna espátula de jardinería para ayudarte a nivelar todo. 
  • Por último, colocá las suculentas, mini cactus, helechos u otras que prefieras. El truco es jugar con su posición hasta que encuentres un diseño que te guste. Con tus dedos abrí huecos en la tierra y depositá cada una individualmente. 
  • Finalmente, regá hasta que las piedritas del fondo se humedezcan. ¡Y listo, tenés un terrario espectacular! 

Tip: Algunos de los mejores lugares para colocarlos son en mesas o repisas cerca de las ventanas; siempre y cuando no les pegue luz solar directa. Observá con atención la aparición de cualquier tipo de hongo o insectos. 

 

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